Fui una linda sorpresa de Navidad…

Aún recuerdo la primera vez que vi a mi humano… Un día alguien pidió que me sacaran de una vitrina donde ya tenía varios días encerrado, solo y aburrido; me acarició y me lleno de elogios. De pronto me pusieron un moño, me subieron a un coche, llegamos a una casa muy linda, con un árbol muy brilloso, había muchos adornos, recuerdo que todos estaban contentos con mi llegada. Y ahí fue donde lo conocí… era un niño muy dulce, siempre jugábamos, corríamos tras la pelota y tras cualquier cosa que se moviera, cuando nos cansábamos dormíamos juntos y calientitos.

La primera vez que me regañaron me sentí muy triste, no supe por qué, creo que ya no querían jugar conmigo al zapato roto y a deshacer papel. Conforme crecía aumentaban los regaños, hasta que un día me echaron a un rincón del patio, donde prácticamente nadie se acordaba de mí, la mayor parte del día estaba sólo, mi humano ya no jugaba ni me llevaba al parque.

Un día los escuche decir que era muy grande, que tiraba pelo, que era muy travieso y además no tenían dinero para mis vacunas; entonces me subieron al coche, me puse contento porque nuevamente me llevaban al parque, pero me bajaron y me dejaron solo, desde entonces paso frío y hambre, camino sin rumbo en busca de comida y un lugar caliente.

Antes pensaba que era un perro malo y que por eso me habían dejado solo, entre esas caminatas sin rumbo me di cuenta que había muchos como yo, sin hogar, pasando frío y desprecio de la gente por buscar comida. Supe que yo no había hecho nada mal, que los humanos abandonan porque crecemos, necesitamos tiempo, cuidados, cariño y porque no saben cómo tratarnos. Sorprendido supe que abandonan a 18 mil perros tan sólo en el Distrito Federal y que en todo el país 6.6 millones de perros viven sin dueño, algunos tienen suerte y los recoge un refugio, otros son torturados en centros antirrábicos y otros más como yo, vivimos en la calle. Y ahora estoy preocupado porque ya se acerca otra Navidad…

Esta Navidad piensa bien si es conveniente que regales un cachorro. Recuerda que una mascota es una vida que debemos proteger, si decides que un cachorro es un buen regalo para alguien, NO compres, ADOPTA.

Fuente de Estadísticas. Secretaria de Salud del Distrito Federal